Los miserables
Cada domingo visitábamos a los abuelos para desayunar con ellos. Había un librero entre la sala y el comedor que ocupaba un espacio que pareciera simple decoración. En el librero yacían entre muchos otros,…
Cada domingo visitábamos a los abuelos para desayunar con ellos. Había un librero entre la sala y el comedor que ocupaba un espacio que pareciera simple decoración. En el librero yacían entre muchos otros,…
Hace tiempo que no le escribe, las palabras se han quedado a la orilla del mar sin poder atravesarlo para llegar a ella. Las aguas del Atlántico, furiosas destrozaron la balsa donde viajaban sus…
Hay noches así, donde nada provoca nada, absolutamente nada, ni el sonido del rió, ni su cauce embravecido por las recientes lluvias.El fuego en los leños húmedos permanece con dificultad, no se extingue, no…
Se siente dentro como una pequeña bola de fuego, crece y sigue creciendo, se siente en el pecho, y arde. De alguna manera hay que sacarlo para no reventar, para no morir. Se expulsa,…
Con 38 de fiebre estoy tirado en cama, vaya que siento que muero, mi cuerpo se rompe con el aleteo de la mosca que vuela en la habitación, agita sus alas en mi rostro, me mira a los ojos sabiendo lo jodido que me siento, apenas logro juntar un poco de fuerza para soplar y moverla de ahí.
Te escribo siempre, desde cualquier rincón, sin importar lugar ni tiempo, pero, hay un instante, uno en especial, el más intenso y hasta salvaje. Un par de lámparas apuntando hacia la hoja con filosos…